Perfil Artístico:
El eco de lo intangible
Nuria del Pino no solo pinta o esculpe; traduce el silencio, lo convierte en espacio, en tiempo sin tiempo, en intimidad. Su identidad creativa es la de una observadora instintiva que ha logrado observar el vacío para convertirlo en materia. En su obra, la forma no es un fin, sino un umbral: un lenguaje visual que dialoga con lo invisible y lo inefable. Cada pieza es una invitación a despojarse de lo accesorio y enfrentarse a la pureza de una visión universal, donde el espacio se vuelve protagonista, transmitiendo una paz casi sagrada que trasciende cualquier estética o técnica.
Agustina Cadel
Trayectoria y educación: Un viaje hacia la propia voz
Nuria del Pino es una artista multidisciplinar que encuentra en la pintura y la escultura su forma más profunda de expresión. En su trayectoria formativa y vital ha transitado por distintos territorios, tanto geográficos como artísticos. Se formó en Madrid, Barcelona, Gran Canaria. Tras habitar el pulso cosmopolita de Boston y Londres, abrir espacios alternativos en los barrios de Barcelona, su trayectoria floreció definitivamente bajo la luz de Fuerteventura
Hoy, su presencia en ferias internacionales y centros de arte —desde la AAF de Hamburgo hasta el Centro de Arte Casa Mané o desde la Galería Gaudí, en Madrid (2014), a la feria Artist Experience (2025) consolida una carrera que es, ante todo, el descubrimiento de la autenticidad.
Voz de la Artista: Un Manifiesto de Luz y Silencio
«Mi obra no busca capturar la esencia, sino serla, habitarla. En la inmensidad desnuda de Fuerteventura encontré el alfabeto para escribir mi propia naturaleza: una búsqueda constante de lo que somos cuando nos despojamos del ruido, y paradójicamente también, de la forma. Pinto y esculpo para dar cuerpo a lo invisible, para que el espectador no solo mire, sino que habite el espacio que hay entre sus propios pensamientos. Mi propósito es tender un puente hacia ese ‘Todo’ donde el universo y el alma humana se vuelven uno solo.»
Nuria del Pino